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Se recomienda realizar una labor preparatoria de unos 30-40 cm. de profundidad seguida de una labor superficial para desmenuzar el terreno. Además se debe incorporar el abonado de fondo con una antelación mínima de 20 días antes de la plantación. Si se observan problemas de agotamiento de suelos obteniendo rendimientos cada vez menores puede ser recomendable una desinfección química del terreno. Esta deberá realizarse sólo con productos químicos debidamente autorizados. Sin embargo, es preferible emplear otras opciones, siempre que sea posible, más respetuosas con el medio ambiente y más económicas como son el empleo de rotaciones de cultivo adecuadas evitando repetir este cultivo en las mismas parcelas hasta pasados al menos 3 años o la solarización de las del terreno. En la aplicación de estos productos habrá que cumplir escrupulosamente las normas de empleo así como las condiciones de aplicación y respetar los plazos prescritos antes de la plantación.
El tipo de reproducción de la planta es vegetativa, es decir a partir de un fragmento de la planta madre que en este caso son las estacas o zuecas (“soques”). Este tipo de reproducción conlleva problemas degenerativos de la planta que se traducen en una merma de producción. Es por ello que el material vegetal empleado en la nueva plantación debe ser debidamente seleccionado de plantaciones propias o de la zona que se distingan por haber tenido buena producción o de zonas más frías (Navarra, Rioja). La plantación se realiza en los meses de julio/agosto y antes de la plantación es muy recomendable sumergir las en solución con productos fungicidas e insecticidas con el fin de evitar posteriores marras de cultivo. Es importante en esta etapa el mantener el tiempo necesario los esquejes sumergidos en la solución desinfectante para que se produzca el efecto deseado (10’) así como el realizar correctamente las normas de aplicación que se especifiquen en la etiqueta del producto. Estos tratamientos de inmersión con caldo fungicida se pueden complementar con productos insecticidas para eliminar las orugas que pudieran haber del barrenador de la alcachofa. Tras dar un riego se realiza la plantación empleando unos marcos de plantación que oscilan entre 0,8-1,20 x 0,80 y con una densidad de plantación de 12000- 18.000 pl/ha.
El riego se realizará de forma tradicional por surcos o por goteo el cual proporciona un empleo más racional del agua, un mejor control de los abonados y una disminución de la mano de obra aunque comporta una mayor inversión económica inicial. Todo ello se traduce en mayores rendimientos.
En verano cuando las plantas están iniciando la brotación se recomienda riegos con alta frecuencia pero poco caudal evitando riegos en horas de máxima insolación que puedan producir escaldados de plántulas. Se deberá evitar en estas etapas los encharcamientos de agua en el terreno que puedan producir posteriores marras de plantación.
Durante la recolección se recomienda hacer riegos para evitar marchitamientos de los capítulos, ya que aunque la temperatura es inferior que en los meses estivales, es la fase de cultivo en que la planta tiene mayores requerimientos hídricos.
Escardas y control de malas hierbas: Para el control de las malas hierbas se realizan escardas químicas con productos autorizados y escardas manuales. Estas últimas no parecen ser muy recomendables en las primeras etapas del cultivo ya que pueden dañar las plántulas recién enraizadas. Al emplear la escarda química habrá que tomar varias precauciones: - Si son necesarias varias aplicaciones a lo largo del cultivo en una misma parcela habrá que alternar materias activas diferentes ya que sino se irá seleccionando la flora más resistente y cada vez la eficacia del herbicida será menor.Emplear las dosis indicadas para cada materia activa ya que si se sobrepasan pueden provocar daños al cultivo. - Se deberá emplear la materia activa adecuada atendiendo a la fase en que se encuentren las malas hierbas a combatir, el cultivo y las características del producto con el fin de conseguir la máxima eficacia posible. - Se recomienda también realizar labores de recalce o aporcado con motocultor o pase de cultivador. Estas labores no son aconsejables antes de que las plantas presenten 3 ó 4 hojas ya que pueden dañar las raíces y brotes incipientes. Estas labores se realizarán de forma periódica cuando se estime conveniente y se irán haciendo cada vez menos frecuentes a medida que el área sombreada de la mata impida la proliferación de malas hierbas.
Abonado El abonado se puede dividir en abonado de fondo y cobertera.
El primero se realizará días antes de la plantación del cultivo y el de cobertera en aplicaciones sucesivas durante el cultivo.
En el primero se pretende incorporar al terreno los nutrientes menos móviles en el suelo como son P2O5 y K2O así como el nitrógeno en forma amoniacal que es de asimilación más lenta para la planta que el nitrógeno en forma nítrica.
Así, para un sistema de riego tradicional la distribución de dichos abonados bien podría ser la siguiente: - Estiércol - Aportación de P2O5 y K2O - Nitrógeno en forma amoniacal
Abonado de cobertera: - 3 o 4 aplicaciones resto de nitrógeno - a los 40 días de la plantación (N amoniacal) - al inicio de la recolección (N forma mixta) - mes de enero - mediados de marzo
En una plantación con riego localizado se realiza la aportación de los fertilizantes conjuntamente con el agua de riego lo que permite aumentar el fraccionamiento de la fertilización una vez a la semana o incluso en cada riego.
Tratamientos fitosanitarios En la realización de tratamientos fitosanitarios se tendrá muy en cuenta los momentos de aplicación y materias empleadas variables según la plaga o enfermedad a combatir y el ciclo de éstas y sólo se realizarán en caso de que sea estrictamente necesario. Por ello sólo se emplearán materias activas autorizadas y se respetarán los plazos de seguridad, sobre todo si es necesario realizar un tratamiento en fechas previas a la recolección. Para ello se leerán detenidamente las etiquetas de los productos antes de utilizarlos.
2-. Consulta por ámbito de aplicación: Cultivos A partir del 1 de septiembre de 2008 todos los paises de la UE tenemos los mismos LMRs, Se pueden consultar siguiendo las indicaciones siguientes:
http://ec.europa.eu/sanco_pesticides/public/index.cfm?event=commodity.selection
La aplicación foliar de ácido giberélico se puede realizar con el fin de concentrar la producción en un intervalo de tiempo menor. Sin embargo, deberán tomarse las siguientes precauciones: - Se empleará en plantas sin problemas nutricionales y con el sistema radicular muy conformado. - No se deberá emplear cuando existan riesgos de heladas ya que aumentan la sensibilidad de las plantas. - La mejor época de aplicación es el mes de noviembre cuando la planta ya está perfectamente arraigada y cosecha del año siguiente. - También puede emplearse con la finalidad de recuperar plantaciones que han sido dañadas por heladas si
Recolección La producción del cultivo viene escalonada desde aproximadamente octubre hasta mayo con una ligera parada en enero. La recolección se realiza de forma manual, con la ayuda de un cuchillo suficientemente afilado, en pasadas sucesivas cortando el capítulo cuando éste alcance el tamaño comercial con una porción de tallo no superior a 10 cm. Las alcachofas así recolectadas serán depositadas en envases con las suficientes condiciones higiénico-sanitarias y transportados lo antes posible los centros de acondicionamiento y envasado.
Rebaje de las plantas Durante los meses estivales y cuando la planta está agostada se realizará el rebaje de las matas para facilitar la brotación en el siguiente ciclo productivo.
* Fotografías cedidas por Paco Rillo |



